viernes, 30 de enero de 2009

Tomando el brazo...

Hacía ya tiempo que teníamos ganas de leer algunas de estas historias que vienen a continuación. He de decir que desde que he empezado con estos grupos en el aula soy un profesor bastante serio, logro contenerme todos los comentarios, soy bastante tranquilo y no levanto la voz. Soy serio, aunque no demasiado estricto, puesto que no me gusta acojonar a los chavales para no tener yo problemas. Así no se aprende con gusto, más bien se hace que a los que les cuesta, les cueste aún más. Entonces, al ser mucho más serio la verdad es que no se da pie a que surjan situaciones como en otras ocasiones. Aún así, los chavales son chavales y alguna que otra surge. Ahí van:

Estamos en clase de 1º de la ESO. Resulta que esta semana se ha celebrado el día de la Paz, y por tanto hemos elaborado tareas para dicho día e incluso hicimos una fiesta. En mi tutoría elaboramos un manifiesto sobre la paz, es decir un texto que leían sobre la paz. Una chica escribió algo original y bonito, me acerqué y la pregunté si le gustaba la Lengua y leer libros. Ella responde que sí, que suele leer... En esto que se gira el de delante, todo un pieza, y dice: ¿qué se siente al leer?

En la misma clase en Ciencias Naturales. Estamos con el tema de la atmósfera y hablando de la capa de ozono. Que si nos protege de los rayos UVA, que si el agujero de la capa, que si nos protege de quemaduras, ceguera, etc. En esto estamos cuando de pronto uno de mis alumnos más inquietos pregunta...Pero entonces, ¿la capa de ozono no se rompe cuando enviamos cohetes al espacio? (una pregunta nada descabellada porque el tío no se había enterado de que es una capa de gas – lo había repetido tres veces - ). Contesto, No hombre, no. Es como una capa de humo, se puede atravesar sin romperse. Y el chico responde... Ah, ¡claro! ¡Qué tonto soy! Pero lo malo es que lo dice como si lo tuviera superasumido, como si no tuviera ni él mismo remedio.

Continúo con un par más de relatos de este tipo en unos días, en la cual retomaremos una de nuestras secciones favoritas, y es que eśtas que acabo de contar no llegan al status de la sección, pero eso sí, una de las cosas que contaré sí que es para tirarles la tiza...

domingo, 25 de enero de 2009

Situaciones, Ambientes y Descripciones de un Viernes en clase...

Situación: Viernes antes del recreo (2ª y 3ª hora)

Participantes: Alumnado de 2º de la ESO, a cual más friki (y con perdón del alumnado, se detallará a continuación).

Ambiente: Pasivo, participación nula en la clase.

Prólogo: Este curso es el único en toda la ESO y todo el Bachillerato en el cual tenemos 3 horas semanales en lugar de 4. El profesor tiene que intentar aprovechar cada sesión para que el curso siga adelante.

Descripción: El profesor explica e intenta hacer participar y trabajar al alumnado en clase. Ante la explicación el profesor observa que uno está mirando al techo, otro a la mesa, tres no abren el cuaderno y no toman ni una sola nota a pesar de que el profesor les ha invitado a hacerlo repetidas veces, otros se dedican a tirarse bolitas de papel, otros a escribirse notitas, otros intentan estudiar otra asignatura mientras tanto... El profesor les intenta motivar y les hace advertencias verbales. El alumnado no molesta pero no tiene interés ninguno. Trabajan alrededor de 1 por cada 5.

Alrededor de 1 por cada 5 quiere dejar de estudiar.

El resto parece no interesarle en absoluto las matemáticas y las ciencias en general o están absolutamente hasta las narices de estar en clase durante toda la semana.

Resultado: El profesor se marcha pensando cómo va a motivar a su alumnado, no llega a ninguna conclusión, en otros cursos el profesor se comporta de manera semejante y el alumnado responde.

Conclusiones: Si no se quiere aprender, no se aprende. Esperemos que el lunes tengan más ganas.




Situación: Viernes después del recreo.

Participantes: Alumnos/as de 1º de la E.S.O.

Ambiente: Hostil, altamente peligroso.

Descripción: Gritos y voces altas que penetran profundamente en los oídos. El profesor entra en el aula y ve cómo hay alumnos que se quitan el estuche, se pegan un par de gritos de uno a otro.

El profesor llega y les cambia de sitio en clase como estaba previsto. Protestas de la mitad de la clase, como niños pequeños se quieren sentar todos con su amigo/a, si les sientas con otro, protestan.

Tras realizar el cambio uno por uno, como cuenta-gotas, levantan la mano para que te acerques e intentar negociar un cambio. Ante la negativa un alumno decide y me comunica que no va a abrir el libro ni estudiar (ya sabe que si continúa así se irá fuera de clase, y se acabó yendo).

Pasan los minutos y resulta que un par de alumnos que prácticamente se odian están relativamente cerca. Uno se mete con una y el otro se mete con la otra, y ambos me dicen que el uno se está metiendo con la otra. Por momentos parece que estamos en una guardería y que el ambiente relativamente tranquilo que se había conseguido en estas dos semanas desaparece. Como los cangrejos...

Fin de la primera clase. Casi, casi, me pican los oídos. Todavía una clase con ellos/as. Afortunadamente algo más tranquila. Eso sí, estaba hasta los co**nes desde hace un buen rato. Paz, piensa en la paz...

Efectos secundarios o posibles dolencias: Dolor de garganta si se eleva la voz (no es el caso, ante todo, la calma). Malestar auditivo. Dolor de cabeza. Enajenación mental.

Actuaciones: Castigo sin recreo el lunes (se hace el silencio).

Contraindicaciones: No recomendado para personas que disfruten de la paz. No recomendado para Licenciados que pretendan llevar a cabo enseñanza de matemáticas (estamos aprendiendo a operar con los números enteros, es decir, con números con signos). No recomendado para personas a las que no les guste los niños/as, y aún así, a los que les gusta, comienzan a replanteárselo.




Receta médica: Reposo durante el fin de semana para poder retomar las clases con energía y ganas el próximo lunes.

viernes, 16 de enero de 2009

¿Gastando menos en tiza?

Es probable que sea porque llevo solamente una semana en este Centro, o también es posible que el dar clase a 1º y 2º de la ESO sea la consecuencia. O simplemente por los grupos que son los que tengo en esta ocasión, pero he de confesar, queridos amigos/as, que en esta ocasión parece que no voy a gastar tanto en tiza porque de no momento no se va a tener que atizar tanto con la tiza.


Y es que estos grupos son todavía muy pequeños y la verdad es que todavía les falta algo de madurez y de picardía para poder participar en esta sección. Unos grupos en los que en ocasiones me alegro de dar la asignatura de matemáticas, que aunque bien sea una de las que más problemas les causa, también es una de las asignaturas en las que existe el desdoble, y en la que por tanto los alumnos con mayores dificultades se marchan para recibir una enseñanza que se ajuste más a su ritmo. Pero la cuestión es la siguiente, se van de clase ciertos alumnos/as conflictivos. ¡Alegría!

Y no sé pues cómo continuará esta sección. El tipo de alumnado cambia, tengo menos en clase (bien) y hay más población inmigrante. De momento, parecen bien integrados.

A la espera de cómo marcha el curso con el nuevo alumnado decir que el dar a los primerillos (a los de 1º) es realmente dar clase casi a niños más que a adolescentes. Ahí veo sentados delante mía a un par de niños que cuando parece que el profesor no les ve están dándose codazos en clase, dando con el dedo en la espalda del compañero de enfrente, quitando el estuche o simplemente la goma, el lápiz o el bolígrafo a otro compañero/a... Siendo revoltosos como niños, vamos. La verdad es que ya no me acordaba de que...

todos tenemos un niño dentro de nosotros y podemos jugar con él...

Y tocó Almería

Nunca antes las predicciones habían sido tan buenas, mejor que las del tiempo.
Como se anticipaba, tocó una de las dos provincias que parecían claras, Almería.

Y la capital de Europa con más horas de sol del año me recibió bajo predicciones de alerta naranja, la única provincia de España dicho día con dicha alerta. Estupendo.
Eso sí, he de decir a mi favor que el temporal fue a la sierra y no llegó a la costa.

Así que pude disfrutar tranquilamente del domingo, y resalto la palabra tranquilamente. Y es que resulta que nunca antes había visto una capital tan vacía en sus calles de gente como la de aquel día. Es probable que fuese porque se dio la alerta de temporal, o porque la gente no esté acostumbrada a un poquito de frío, o porque en invierno disminuya la vida ociosa en la calle, pero hay que decir que aquello era una ciudad casi fantasma. Una ciudad como en el oeste, rodeada de una sierra con color rojizo amarillento que recuerda a las películas del oeste. Y es que, en buena razón, cerca de Almería se han grabado ciertas películas del oeste. Pero eso es otra historia.

Breve información sobre Almería de la Wikipedia:
Culturalmente, destaca la Alcazaba, el Cargadero de Mineral (también conocido como Cable Inglés), la Catedral y su Museo Arqueológico. El cultivo en invernaderos, la construcción y el turismo son las principales fuentes de ingresos de la ciudad

Yo, simplemente un paseo dí. Corto por el centro, mas pareció agradable, y más largo por la playa, disfrutando del sol del día tranquilamente.

Más sobre Almería y su provincia, en los próximos capítulos según nos vayamos conociendo.

viernes, 9 de enero de 2009

Somos números

Números, números y números.

El mundo tiene muchos números; que si los números de la inflación, los números del alquiler mensual, los números de los impuestos, el de la pescadería, el de la vida laboral, el de la paga del mes sin cobrar de diciembre... Muchos números. Pero de todos ellos me gustaría destacar unos de ellos. Este jueves 8 de enero se han dado a conocer el número de desempleados de España, y hemos visto cómo se ha rebasado el de los 3 millones de parados, aumentando en más de 160.000 en el mes de diciembre. Y como yo soy profesor de matemáticas y no puedo estar al margen de todos los números que aparecen en nuestra vida cotidiana, resulta que como si uno tuviera envidia, se une al carro. Sí, sí, estoy ya desempleado. Y para ser mucho más gracioso, desde el día 7 que es mucho mejor que serlo desde el día 8, y yo sin saberlo.


Estoy por apuntarme al paro pero las colas kilométricas me dicen que quizás merezca la pena esperar. Don't Panic! Puede ser que para dentro de una semana tenga trabajo.


Así de pronto, para que me llamen para currar pues veo que en Málaga estoy el número 12, lo cual es una burrada con respecto al número en el que pensaba estar, pero lo cual me parece hasta bueno tras haber sido informado de que se han recibido 50 altas por las Navidades. Ya ves, Navidad, dulce Navidad, para algunos.


Por cierto, que los Reyes este año han sido muy generosos conmigo, me han traído bastantes cosas, muchas más de las que me pensaba. Además, para mí los Reyes no acabaron el día 6, puesto que el día 7 me trajeron de regalo echarme de casa y el día 8 me llevan al desempleo, mmmmm, ¡qué rico!


Pero en fin, que no creo que dure mucho, ahí van mis números en los que estoy para trabajar a fecha de 8/1/09 y 9/1/09:

Almería 6 - 3

Cádiz 12 - 7

Córdoba 9 - 5

Granada 10 - 5

Huelva 9 - 6

Jaén 8 - 4

Málaga 12 - 6

Sevilla 10 - 7


Me da la sensación de que para Almería o Jaén me mandarán.

¡Hasta nuevo destino entonces!


martes, 6 de enero de 2009

Volviendo a navegar

Después de unas 10 semanas alejado de Madrid y de la vida que llevaba allí, tocó el regreso. Algo más de un par de semanas en casa, sin mucho que hacer, nada más que descansar.

Ahora parece que toca volver a empezar, como regalo de reyes, me marcho de casa y el día de después me darán de baja. Veremos cuánto tiempo tardan en darme un destino. La verdad es que no creo que tarden mucho en darme otro lugar, eso sí, el problema será por cuánto tiempo me lo dan. Veremos si hay suerte y me toca un buen lugar hasta el final del curso.

Ahora el barco vuelve a zarpar, no sabemos hacia qué aguas irá. A todos vosotros, espero volver a veros con una sonrisa en la boca después de un tiempo tras atracar en el próximo puerto.

Por cierto, Feliz Año 2009 lleno de Salud, amistad, alegría, felicidad, bondad, generosidad, humanidad, éxitos profesionales y personales, y si puede ser, con un poquito más de amor; aunque sinceramente, una vez dada la salud y el trabajo, el resto son tareas nuestras a realizar.


Volviendo a navegar, esperando llegar a buen puerto, no toca naufragar.