lunes, 27 de abril de 2009

Pasado y Presente


En esta ciudad ha habido hombres ilustres los cuales desconozco en abundancia. Sin embargo he podido comprobar como una de las páginas webs informáticas que utilizo por parte de la junta vienen de aquí: Averroes.


En esta ciudad hay un pasado ilustre, tanto que llegó a ser la ciudad más grande de occidente en su momento, siendo más grande que la ciudad actual.

Y además del pasado hay algo de presente, y a parte de su ex-alcaldesa que se marcha, podemos ver a Julio Anguita por la ciudad:


http://ecodiario.eleconomista.es/espana/noticias/999979/01/09/Anguita-apuesta-por-una-ciudadania-organizada-capaz-de-obligar-a-los-bancos.html


Una Historia ya contada


Y aquí lo que algunos ya saben...


Decir que ya estoy plantao en un piso compartido y este mismo lunes pasado he comenzado con las clases. Ya sabéis, bachillerato nocturno, y de momento, una gozada. Pensaba yo que me iba a tener que preparar bastante las clases, pero al final no está siendo para tanto, en parte, porque el bachillerato de adultos es algo más bajo.


De momento me quedo por un tiempo indeterminado pero desgraciadamente parece que no hasta final de curso. La baja es de unos 15 días, y como le dieron la baja el miércoles pasado (aunque yo haya empezado este lunes) pues este miércoles puede que me boten. Con un poquito de suerte me dan otros 15 días (el jefe de estudios dice que sería mejor, a ver si se va a incorporar y si recae deja colgado al instituto) y con ellos hago casi el mes, pero eso está por ver. Con un mes casi que me conformaría, pero bueno, veremos lo que ocurre.


Del instituto decir lo que ya sabéis, en un lugar privilegiado. La verdad es que mola eso de pensar mientras que voy a trabajar que veo la Mezquita-Catedral a un lado, que luego me meto por las calles de la ciudad blanquitas y estrechitas, que paso por plazas con renombre y entro a trabajar. Los días que salgo algo más pronto me doy un paseo por el barrio más antiguo, la Judería. De noche y en manga corta, como un día de verano, andando por la mezquita-catedral vestida con las luces de noche.


En fin, casi casi como un sueño, aunque con sus peros, y es que parece que va a ser por poco y además, nocturno. Que aunque esto no me moleste en exceso, es cierto que hay mucha menos vida. Parece que no va a ser el mismo trato con los compañeros como en ocasiones anteriores, pero bueno, gente agradable son y hay en todas partes.


Además, ahora me comentan que llega la buena época de Córdoba, y es que viene:


1- la cata de vinos

2- las cruces

3- la feria

4- los patios.


No sé en qué orden van, pero intentaremos disfrutar de cuantos aquellos tenga la oportunidad.


domingo, 26 de abril de 2009

¿Hasta pronto?

Mas hubo un pequeño retorno. Uno tres días y tres noches (casi como diría Sabina) en Almería para hacer los pertinentes papeleos, que al final resultaron no requerir mi presencia. De este tiempo cabe destacar mi testarudez de ponerme en bañador en la playa, a pesar de no hacer demasiado buen tiempo, y mi falta de coraje para pegarme el primer baño del año, y es que soy muy friolero.

Pero aún cabía destacar algo más, y es que en una de las noches del albergue conocí a un gran tipo con el que compartir una buena conversación, y con el que partí (o más bien me llevó) a mi segunda visita al Cabo de Gata (o de ágatas) y el que me volvió a dar ánimos para volver a emprender viajes en los próximos tiempos. Aunque de eso ya veremos. De momento, a disfrutar de lo visto y hacia nuevo rumbo






¿Y qué decir de esa Málaga que poco a poco va entrando en mi corazón, que poco a poco la voy sintiendo como mía? Cada vez más como un hogar. No es su belleza, que no lo es; tampoco creo que sea su gente, pues no conozco a demasiada. La verdad es que no lo sé. Puede que sea como el recuerdo de la primera novia, o que con ella no hace falta que haga ningún esfuerzo particular para que me sienta cómodo. De esto yo creo que tienen buena parte dos personas.

En esta ocasión Málaga me brindó verla vestida con su alfombra roja para recibir a su festival de cine y me aportó una noche malagueña por su centro, algo que no conocía, ¡y bienvenida sea!


La verdad es que para Málaga y el Cabo de Gata es un hasta luego, y con el movimiento que me da la Junta en cuanto a los centros de trabajo, nunca podré decir a esta tierra no volveré. De cada provincia, de momento, un buen recuerdo.



jueves, 2 de abril de 2009

Fin del Nuevo Rumbo II

Efectivamente, se acaba. Este mismo viernes acaban mis andaduras en el Centro de trabajo donde he estado los últimos meses. Ahora llegan las vacaciones de Semana Santa, y para cuando vuelva de ellas, un nuevo lugar, un nuevo destino se me presentará. Por el camino, varias amistades y un gran ambiente de trabajo, la verdad es que so far i am very happy with my living in Andalusia, como diría un buen guiri, y es que yo parezco un poco uno de ellos, un madrileño que viaja por su tierra. Poco a poco, voy conociendo el mundo andaluz, los mitos se van cayendo y uno va viendo más la realidad. Quedan historias pasadas que contar en el blog, hablar de la ciudad de Almería, hablar de Roquetas y contar alguna pequeña historia que ha ocurrido en el aula. Todas ellas, saldrán más adelante. De momento, carpetazo al blog durante algo más de una semana, hasta la vuelta de Vacaciones y hasta el encuentro del nuevo destino. Esperemos que vuelva a ser un viaje positivo.

Camino a los invernaderos


Y esta es una foto encontrada por internet pero tomada de un lugar cercano a donde estoy. ¡Para que luego digan que los números no valen para nada!

miércoles, 1 de abril de 2009

Vírgenes, vírgenes...

... playas vírgenes!


Bien, después de este título y la consecuente decepción, comienza el post (hay que ver lo que hay que hacer para que se me lea).


En la costa, en la mitad del recorrido de una punta de los invernaderos a la otra, podemos encontrar algo de lo que es bien famosa la provincia de Almería: sus playas vírgenes.

Es cierto que las más famosas se encuentran en Levante, en el Cabo de Gata, si bien, en el Poniente podemos disfrutar también de otras como son las que se encuentran en el Parque Natural de Entinas-Sabinar.


http://www.porlibre.com/Andalucia/entinas.htm


En este parque destacan sus marismas, sus salinas y la tranquilidad y el desahogo que allí se encuentran.

El día que le rendí visita fui en un bicicleta que alquilé en la Urbanización de Roquetas, y fui tan feliz con la bici como un niño. Era un placer mental más que otra cosa, pero la estampa era la siguiente: ir en bicicleta en manga corta viendo el mar por un paraje natural, como en un verano azul.

Si bien, no todo lo que reluce es oro, y he de confesar que esa imagen de mis amores no podía durar mucho, y es que resulta que los caminos de dicho parque no son muy practicables para la bicicleta por culpa de la arena de la playa, que hace imposible el rodar con la bici. Además, los caminos no están para nada bien indicados ni bien establecidos, por lo que mis ganas de llegar a Almerimar en bicicleta desde Roquetas se deshizo en pedazos. Me quedé a mitad de camino, justo antes de llegar al faro y a la base militar, que hacían un buen contraste con los flamencos que pude observar, ¿que qué habían perdido allí? Pues la verdad es que no lo sé, todo lo que puedo decir es que el agua donde se posaban estaba muy salada, de hecho, esta zona era un lugar bien conocido por sus desalinizadoras.





El loco de la colina

Hemos hablado en otras ocasiones del mar de invernaderos que riega parte de la costa de Poniente de Almería. En un apéndice de tierra rodeado de la Sierra y del Mar, hay otro mar, el Mar de Invernaderos, y en éste, alguna que otra localidad, citemos El Ejido, Roquetas de Mar, La Mojonera, Las Norias o Almerimar. De Todas éstas, El Ejido ronda los 70.000 habitantes, como Roquetas de Mar. Y todos estos datos, os preguntaréis para qué y por qué, pues bien, ahí van.

En Roquetas de Mar hay una barriada o localidad llamada Aguadulce, bien conocida por su turismo, y ante ella se alza la Sierra de Gádor, que se extiende hacia el Oeste. Desde esta colina se ven parapentes volar, se pueden oir motocicletas de cross que van a entrenar, y si miras con mucho detalle se puede ver a algún loco de la colina que va allí a andar.


Y es que no lo podía evitar, desde allí me habían dicho que se veían los dos mares.


A la colina se puede acceder a pie y es por eso que a pie fui. Por el camino, hasta encontrar el acceso tenía dudas sobre el camino a coger, así que pregunté a un chaval que de unos 14 años que se me acercó para preguntarme si tenía un cigarro para hacerse un porrillo. El tipo me hizo gracia, y es que era uno de esos personajes que en el aula seguro que te destroza la clase, pero fuera, si hablas con él, aunque sepas que el tipo se mete en problemas, puede tener conversación. En fin, que me indicó el camino a la colina y a mí me dieron las ganas de decirle eso de ya podrías ser así de amable en las clases, yo soy profesor de instituto, ¿ves como los profesores somos gente normal? Pero al final me lo guardé, no tenía ganas de generar polémica. El chico me dio la mano y me dijo: esa colina de ahí es para subir y quedarse luego arriba para fumarse un buen porro, yo ya lo he hecho...


En fin, que subí la colina, poco a poco, disfrutando de oír cómo se callaban poco a poco los ruidos de la ciudad. La montaña y la altura apaciguaban los ruidos. Todo lo que podía escuchar era el ruido de las piernas bajo mis pies. Pero al levantar la cabeza... se paraba todo, veía por fin los dos mares.




Uno de ellos es de agua, el otro, el plateado, es de invernaderos.


Y bien, ahora es cuando os comento, para que podáis haceros a la idea de la inmensidad de invernaderos que entre todos ellos se encuentran las ciudades que se han comentando antes más arriba. Aquí, una imagen captada de GoogleMaps en la que se aprecia mucho más, hice la prueba de comparar en la misma escala esta extensión con la ciudad de Madrid y no había color ¡Si es que es tan grande que en el programa Tengo una pregunta para usted apareció un Horticultor de Invernaderos de Almería!


Y ya para finalizar, como nota de color, tras todo el calor que hizo tal día, estado un piel blanca como yo en la sierra a pecho descubierto, me dí cuenta de cómo el calor se convirtió en color, y como yo se dieron cuenta mis compañeros y los alumnos cuando llegué a clase el lunes:

  • maehtro, te ha dado el sol este fin de semana, ¿eh?

  • Compañero de docencia, yo sabia que no eras andaluz pero no sabía que fueras alemán...


En fin, todo sea por un poco de color en la vida.