jueves, 25 de diciembre de 2008

domingo, 21 de diciembre de 2008

Trance y Vida

Encontrado en la web el poema completo, aquí lo comparto:


Si entrar en la muerte fuera
subir desde el sueño al viento
y otra vez quedar dormido
arriba en la noche; entero,
igual que la sombra pasa
a la tarde, mi cuerpo,
subiéndose por mis pulsos,
vivo, temblando, latiendo,
desnudo saldría de mí
golpe tras golpe, ascendiendo
conmigo al hombro, descalzo,
su alta escala de silencios,
hasta dejarme en la cumbre
oscura y honda del cielo,
dentro del limpio sepulcro
del aire, dormir de nuevo.
Si así pudiera quedarme
en medio del viento, quieto
bajo sus trémulos cirios,
flotando en el sueño, muerto..
¡Qué urna sobre mi descanso
la noche pondría en mi cuerpo!
Pero... ¡Qué golpe de tierra
será mi muerte! ¡Qué negro
árbol tenderá en el suelo,
seco!
¡Qué martillazo de sombra
hundirá, sordo, en el Tiempo!

Desde mi sangre, ¡qué clavos,
como gusanos de hierro,
arrastrando por mis venas
vendrán a mis ojos, lentos,
para pudrirlos! ¡Qué fríos,
desclavándose por ellos,
el pájaro y la raíz,
derrumbarán sus espejos!
Mi carne, como agua turbia,
los sostendrá hasta que, ciego,
el límite se deshaga
y libres, desde mi cuerpo
-recuerdo ya de mi paso-,
vuelvan al árbol y al viento.
¡Qué dolor de desprendido
me irá cavando el silencio!
Pero ¡qué luz me hará, firme,
pájaro y árbol, ya eterno!

EL cielo sin estrellas
-párpados de tu ausencia por mi carne-,
buscando está sus ojos
-presencia de mi cuerpo sobre el aire-.

¿Dónde podrán los días
comenzar?
¿Hasta dónde
ha de llegar el cuerpo?
¿Cuándo empieza la Muerte?
¿Dónde comienza el Tiempo?

Mi pecho sin estrellas
-párpados de tu ausencia sobre el aire-,
anda en busca del cielo
-presencia de tu cuerpo por mi carne-.

PORQUE me voy cierro los ojos,
para encontrar el borde de mi huida;
pero no sé si estoy huyendo en vano por mí mismo
o voy desmelenado y sin corbata,
cautivo en mi silencio sin memoria
o ando cesante y sin espaldas,
sin párpados, perdido por mi sueño. ..

Yo sé que soy romántico de huidas;
que sueño porque un sueño es mi figura,
pero si persiguiera yo a mi ausencia
y a descansar saliera de otra hechura:
inmóvil me hallaría en pie en mi cuerpo,
como un fantasma mío de mi fuga.

Mi cuerpo, por mis ojos,
transparenta mi cuerpo:
tus cabellos mi sangre
-¡esa nube en el cielo!-,
mi corazón tus manos
-¡este árbol en el viento!-,
mis brazos tus raíces...
(En la noche un lucero.)

Mi cuerpo, por mis ojos,
transparenta mi cuerpo:
tu cuerpo por mis ojos,
por mi cuerpo y el cielo.


FRENTE por frente al viento
la luz, la voz, la espuma...

Frente a frente al espejo,
solo el silencio...
¡Escucha!


Emilio Prados (o Vicente Aleixandre) - ¿Apuestas?

Más de cal... la mezcla parece funcionar

Mas volvamos con lo que estábamos, que ya queda poco. En la misma clase de donde recibí el crisma (o Christmas) me llevé un buen recuerdo. Ésta era la clase más trabajadora y la que tenía mejores resultados, y la verdad es que era un grupo bueno. Con un grupo de este tipo se puede trabajar bien, y se puede hacer una clase más amena, más agradable y una enseñanza que transciende la asignatura en sí. Ellos se sienten a gusto, y yo me siento a gusto. Me despidieron contentos y con unos cuantos aplausos. La verdad es que se agradece. Mucho.

No tanto como la clase de 3o de la ESO que se despidieron de mí con la canción de “Adiós con el corazón...” en tono socarrón, jeje.


Una canción que alegra el ánimo y unos bombones que me dio un alumno que endulzó su aprobado. Era de los raspados, pero ya tenía el cinquillo antes de que me diera los bombones. Eso sí, los bombones hicieron que me olvidara de cualquier duda que pudiera haber surgido xDD.


Y ya para finalizar, la felicitación oficial del instituto, entregada de mano de la directora. Un poema de Vicente Aleixandre (vivió su infancia en Málaga) o de Emilio Prados (nacido en Málaga), difícil de saber mediante la Web de quién es. Dice así:


“Subir desde el sueño al viento

y otra vez quedar dormido

arriba en la noche…

Pero ¡qué luz me haría firme

pájaro y árbol eterno!”

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Una de cal... y otra de arena

Atizando con la tiza UnCut

La Mar Bella y los mantecados

Hay un lugar donde la playa es artificial pero no importa,
desde ellas se puede ver el mar que en su horizonte se redondea.
Un mar azul, azul como el mar,
y una tranquilidad dada por la mar.
Cerquita del mar hay un casco antiguo, con unas calles blancas puramente andaluzas, con una plazas que invitan al descanso y a la paz, y con sus naranjos y sus flores nos colorean el día.
Podríamos hablar de esta ciudad pero seguramente ya sepáis mucho de ella.
Esta ciudad no es sólo Puerto Banús, aunque muchos lo crean.
Esta ciudad fue antes un pueblo en el que la gente encontró un gran atractivo,
Que la mar es bella.








Ya alejados del mar, en el corazón geográfico de Andalucía, a medio camino entre Sevilla, Córdoba y Málaga se encuentran los 3 caminos. En el cruce una roca con cara de mujer pone rostro a la zona y hace de puerta a la ciudad a la que llaman Antequera.
Entre tal cruce de caminos para el comercio no cabe otra posibilidad que en ese lugar crezca una ciudad con riquezas, y así se presenta ella, sus edificios de corte clásico, su plaza de toros y su castillo se imponen majestuosos.
Y entre tanto camino, unos dulces en forma de mantecados para saciar las hambres y alegrar la parada en el camino.


lunes, 8 de diciembre de 2008

domingo, 30 de noviembre de 2008

sábado, 29 de noviembre de 2008

La capital de la tranquilidad: Por Cultura

Allá donde la tierra es roja, donde el río tímido se muestra y se esconde, allá donde el sol reina iluminando las ruinas de una ciudad antigua musulmana, cerca de la Sierra más Morena de la península, en el corazón de una estepa, se levanta una ciudad que se adueña del corazón de las personas que la visitan.


Una ciudad que se presenta si llegas en tren con sus jardines, haciéndote retroceder más de medio siglo te lleva poco a poco hacia sus adentros. Andas distraído por los jardines en una pequeña tranquilidad entre dos carreteras que los aislan, y que te aislan en los mismos. Ves de fondo la ciudad nueva, moderna pero sin caer en el tamaño de las metrópolis que te atrapan, mas tú pasas de largo por entre lo verde, hasta su fin, que no es sino más que un comienzo al recuerdo: una muralla musulmana-cristiana, ha sido poco más de cuarto de hora para retroceder más de medio milenio. Respiras a sus pies, la piedra pone el límite al asfalto. Ante uno, la puerta que se abre, una puerta de entrada a la ciudad sin la puerta, pues es un arco. Entras y el tiempo se para...


No hay ruido, hay solamente paz. Unas callejuelas blancas adornadas de tiesto s de plantas y flores, un laberinto que te atrapa hasta perderte en sus adentros, un pasear distinto y diferente por un Patrimonio de la Humanidad, así, como si nada, una mañana de sábado cualquiera. Caminar y caminar sabiendo que se está viendo algo diferente, algo distinto que no se ve en más lugares, una medina europeizada, una mezquita-catedral, un lugar donde se mezclan el cristianismo y el Islam en una cultura, en un mismo modo de entender la vida, en unos restos históricos que condicionan y marcan el presente de un pueblo, de una ciudad, dotando de identidad a toda una comarca.


Calles y calles blancas que serpentean el sol, que se tuercen y tuercen hasta envolverte en su laberinto. Aquí no hay mapas que sirvan, en sus calles te pierdes, hasta que la sientes, la ciudad, y ya te desenvuelves, dejando de ser un turista como todos aquellos venidos de tantas partes igualmente asombrados que tú que pasean por la medina. Eres un turista hasta que oyes los rumores de las calles que te atrapan y te sientes ya vendido, como uno más, aunque todo sea nuevo. Te imaginas levantarte día tras día con el mismo monumento al abrir la ventana, haciendo una parada en las plazas que dan respiro a las corrientes de aire frío y caliente que se mezclan. Parando para poder asimilar la paz, una paz y una armonía que te hablan más que el tráfico sin parar de otras ciudades del mismo tamaño. Ese pasear, ese pasear casi eterno que hace que cuando sales de La Judería te des cuenta de que el tiempo no se había parado y que seguía corriendo ahí fuera. Pero ante esto, te vuelves y haces como si nunca hubieras salido de ahí, hay algo grandioso que ver.



Al salir de una plazas y de unas calles se alza una torre, como una bandera que representa una región, la torre, como la Giralda a Sevilla pone el toque de identidad a la ciudad. Una torre que guía tu camino hasta que llegas a sus pies, hasta que bordeas las paredes que la aislan para protegerla del tiempo y logras llegar por una de sus puertas al interior de su plaza. Como el Patio de los Naranjos pero sin tener que entrar, para recibirte. Seducido por su fuente y su torre se entra en la Mezquita-Catedral, y nada más entrar se ierguen (¿tiene hache?) esos arcos que tantas veces has visto antes, pero que ahora ves por primera vez. Una infinidad de arcos que arquean tu rostro boquiabierto y que al mismo tiempo te seducen hasta que te arrodillas y besas al suelo, como un musulman orando, para dar gracias por lo que están viendo. Sus arcos, su coro, su mezcla. No tiene mucho más que ver pero su tamaño y su originalidad no tienen igual.

Media hora seducido ante una sala enormemente grande, en espacio techado de una sola sala, la primera nave industrial.




Tras el templo, el Alcázar, pobre, escaso para visitar, humilde como la ciudad. Humilde porque no presume, aunque con su tesoro cualquier otra ciudad presumería sin parar.

Sus sinagogas, sus baños árabes, sus plazas ya nombradas, un río que aparece y desaparece, como sólo un río puede hacer, el Gualdaquivir... Y la ciudad nueva con la plaza de la Corredería, la plaza con su cruz, las calles principales y las otras plazas que no nombro porque su nombre cayó ya en el olvido.


Pero ¿y sus patios?, ¿no he hablado todavía de sus patios? No los vi más que cerrados con sus verjas, aunque al mismo tiempo abiertos para poder observarlos tras ellas. Sus patios y sus flores, todos en su conjunto forman una ciudad dentro de la ciudad. Si has venido hasta aquí fuera de la primavera te ha quedado una cita pendiente, la primavera para ver los patios abiertos.



Por cierto, se me olvidaba, para quien no lo haya adivinado, esa ciudad, esta ciudad, es Córdoba.


lunes, 24 de noviembre de 2008

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Burros-Taxis

Siguiendo La Costa del Sol, dejando atrás Málaga, Torremolinos y Benalmádena, antes de llegar a Fuengirola y a Marbella, se encuentra uno por el camino con un pueblo en lo alto del monte que reina la costa de los alrededores. Accediendo a éste por la carretera que zigzaguea la colina, viendo Fuengirola a sus pies, se llega a Mijas.

Típico pueblo blanco de esos de esta tierra, pequeñito, con tres calles y dos plazas que ver, con un mirador desde el que se llega a ver Marruecos en un día soleado y despejado, con un toque turístico que hace de este pueblo que no caiga en el olvido.

Un pueblo que ha dejado sus orígenes pesqueros por un futuro más turístico, un pueblo que guarda para los turistas sus tradiciones más peculiares, como puede ser los burros, los burros de Mijas, los burro-taxis. Esto es Made in Spain, vamos. A más de uno le ponía yo orejas de burro...

En fin, que esto es Mijas, un pueblo bonito para ver en un par de horas, o para pasar una mañana o una tarde leyendo en su mirador. Un pueblo con sus tiendas para turistas, con sus plazas para el visitante, un pueblo en el que pasas una mañana pero en el que no importaría pasar una temporada.


El “único” lugar de la provincia donde puede nevar

Yendo hacia el norte buscando las montañas aparece un pueblo convertido en ciudad en la tierra del sol donde dicen que llega hasta nevar. Tal curiosidad así hace que a uno no le quede otra opción que tener que visitar tales remotas tierras para comprobar si aquello puede ser cierto.

Entre caminos que buscan las faldas (de las montañas) como buen andaluz, se llega tras ver cómo esta tierra es verde cuando caen tres lluvias a la ciudad de Ronda.

Pueblo en sus orígenes, blanco como el casi único color que puede existir en las casas de Andalucía, en lo alto de la sierra, entre barrancos, en un valle nacido entre las rocas como si le hubiera dado un corte a la montaña, como si le hubieran dado un Tajo. El Tajo de Ronda es más impresionante que el Tajo que pasa por Madrid. Aquí el Tajo divide la ciudad en dos, es un corte en la montaña que impresiona a todos sus visitantes. Dos puentes intentan unir aquello que la naturaleza separó y hacen con sus piedras el recuerdo de todo un pueblo. El puente musulmán y el puente del siglo XVIII unen la ciudad más antigua con la más moderna.

Se entra por la ciudad y se llega al mirador del parque donde uno se queda embelesado minutos y minutos mirando al paisaje que se presenta, respirando felicidad. Tras una brisa que te despierta de la pausa se dirije el rumbo por el borde del Tajo, casi agarrándose uno para no caerse (exageración realizada para darle a esto un toque más novelístico), se bordean edificios clásicos del lugar mirando a éstos pero sin perder la mirada del Tajo, que te absorbe con sus rocas, el río que cobija en su fondo y el verde que nace alrededor de éste. Caminando pocos metros de esta manera se llega a la plaza de toros y al puente moderno. Cruzas por el mismo y te quedas parado en varios miradores, mirando y fotografiando el momento. Unas vistas maravillosas.

Pero despiertas de nuevo y sigues con el camino, te pierdes por su casco antiguo, tranquilo, blanco, monumental, con sus plazas y sus pequeñas zonas verdes, todo un paseo que se puede alargar un par de horas con tranquilidad en el que se disfruta de la ausencia del ruido, del calor y de estar en un pueblo único.


viernes, 14 de noviembre de 2008

November rain?


"Is is always the sun shining here?"
"Oh, not at all! Only when it's not burning..."
- from Asterix en La Costa del Sol


Un día soleado en la costa, bueno, perdón, disculpen; no en cualquier costa, comienzo de nuevo: un día soleado en la Costa del Sol. Describo:
un sol que te despierta, una manga larga que sobra en noviembre, un mar que ciega con el reflejo del sol, un color azul límpido y transparente, unas casas blancas que piden a gritos una sombra, un cielo azul como el verano, una paella en la playa de Chanquete para ver que no está muerto, que ahí está su playa, su gente, su color, su paz, su tranquilidad, su barca... todo dice que Chanquete no ha muerto y que seguimos queriendo tener un verano azul en el que volvamos a vivir con ilusión aquellos días de disfrute, en el que descubríamos la vida...



Aquí en Andazulía se descubre la vida, se descubre la tranquilidad que robó un día la gran ciudad del centro, se descubre que el pescaito frito no es sólo para el verano, que el verano no acaba a finales de agosto, se descubren cosas que no lograbas ver antes.

Bien, cuento la película:
Un domingo en Nerja. Ubicación: el este de Málaga, pero Málaga, se nota que esto no es Granada, es Málaga, para mal y para bien, el penúltimo pueblo de la costa hasta llegar a Granada.
Nerja, el pueblo de la cueva encantada, una cueva grandiosa, extraña, alta como ella sola, con la estalactita más alta del mundo que en realidad es una columna que sirve de apoyo para toda una sala de unos 30-40 metros de altura.

Una cueva que guarda en su interior tanto tesoro como lo que se ve en el exterior, en el pueblo mismo.


No hace falta mucho para que te enamore, un par de playas bastante vírgenes, unos montes de fondo de escenario, un agua cristalina como pensaba que sólo existía en El caribe, un centro de pueblo pequeño que recuerda sus orígenes pesqueros, una y dos casas blancas, y tres y cuatro, hasta el infinito puesto que este tesoro no podía quedar escondido mucho tiempo y ha sido invadido por las inmobiliarias. A pesar de eso, su corazón, su centro, se mantiene puro. Por éste caminas a lo largo de su paseo marítimo hasta llegar al mirador, a su Puerta de Europa particular, nombrada así por Alfonso XII.
Un día de noviembre en el que pisé la playa en un día soleado, azul como el ya comentado verano, ¡pero no me canso de repetirlo! Una carrera por la playa, la gente tomando el sol, una paella en el chiringuito de la playa, perdón, en El Chiringuito de la playa; y es que lleva más de 20 años abierto y llevado por el mismo dueño, que salió en la serie, que ha hecho del plato de paella la reina del lugar, que hace que vengan y vengan turistas y que no por ello deje de ser original y agradable, que te deja repetir hasta que tu estómago explote sin pagar ni un duro más, que hace sus paellas con leña, que da de comer gratis a los que no tienen dinero, que da trabajo a varios inmigrantes... ¿se puede decir más? ¡Ah, sí! ¡Qué la cerveza estaba de muerte!

Una comida tras la cual se abre la puerta de Europa, donde uno se queda parado ante ésta. Ya sé por qué esto es la tierra prometida para muchos, un auténtico paraíso. Simple, sólo el mar y un paseo tranquilito, con sus montañitas, ¡pero qué tranquilidad!

Y ante tanto gusto a uno no le queda más que volver, volver por la costa y ver cómo la carretera parece que piensa lo mismo que tú, yo del mar y del sol no me alejo, y ves cómo el coche se agarra a las curvas que hace la costa, carretera y mar, los dos juntitos, los tres sabemos quién marca el ritmo.

Si alguna vez fue Guns N' Roses mi grupo favorito, y si su canción November Rain hizo que pasara momentos íntimos en un otoño lluvioso, creo que si hubiera vivido antes mi vida aquí no hubiera entendido eso. November rain is so far from La Costa del Sol... Nunca entendí hasta ahora un dicho inglés muy famoso, creía que se debía solo a que venían a España en verano, a lugares como Las Baleares o Levante, pero ahora entiendo el dicho the rain in Spain stays in the plane. La verdad, no hace falta irse tan lejos para disfrutar de El Caribe y disfrutar de la camiseta de manga corta durante todo el día en un November sin Rain que alarga el tan maravilloso Verano Azul.




viernes, 7 de noviembre de 2008

jueves, 6 de noviembre de 2008

Vacaciones merecidas...

Casi todos nosotros hemos escuchado pronunciar (o incluso las hemos dicho) frases del tipo: "¡Qué bien viven los profesores!", "¡Hay que ver las vacaciones que tienen!", "¡Es que no dan ni palo!", "Yo quisiera tener el sueldo de un arquitecto, el prestigio de un médico y las vacaciones de un maestro"; pues bien, es verdad que el maestro no vive mal del todo, pero resulta que lo que sabemos de las tareas del profesor no es más que la punta del iceberg.

Entre las labores del profesor se encuentran varios tipos de tareas, bien equivocada es la idea errónea que se tiene sobre que el profesor sólo da clase, os comento algunas de ellas para que nos hagamos a la idea lo que hay que hacer además de dar clase:

- Preparar las clases: esto se lo salta alguno que otro, pero si quieres dar un curso en condiciones y una enseñanza con algo de calidad, se deben preparar las clases. Esto requiere un par de horitas a la semana por curso entre lo que sería preparar las actividades, las hojas de ejercicios, los exámenes, etc.
- Horas no lectivas de permanencia en el centro: guardias de recreo y de pasillos, aulas de castigo o como se llaman, de convivencia; horas de biblioteca, tutorías con los padres y papeleo del grupo de la tutoría (partes, faltas de asistencia, poner las notas, etc).
- Reuniones de departamento.
- Corrección de ejercicios y de exámenes: lo más aburrido y lo que puede llevar más tiempo. Mis cálculos, unos 6 exámenes a la hora, si tengo un curso con 2 grupos y entre los dos suman 50 alumnos/as aproximadamente, al final cuando les pongo un examen, que son 1 al mes resulta que corrijo 50/6=8 horas aproximadas de corrección. Lo que suponen unas 2 ó 3 tardes en tu casa pringando con los exámenes, ya que también hay que preparar el examen. Si luego a esto le añades que tienes otro curso con otros dos grupos que hacen otros 50 o más alumnos, salen otras 2 ó 3 tardes, lo que equivale junto a lo otro a que estás una semana entera pringado en tu casa con los exámenes. Imagináos lo que es leer 50 veces la misma pregunta que ya te sabes, y además para leer en muchas ocasiones sandeces y grandes fallos, uno se llega a preguntar entonces si lo habrá explicado bien en clase, es entonces como por suerte ves que hay unos cuantos alumnos/as que han estudiado y te dices: "sí, claro que lo he explicado bien, la culpa es siempre de los alumnos..."
- Reuniones ordinarias y extraordinarias: las cuales suelen ser mensuales, aunque depende del centro, puesto que pueden ser quincenales o semanales. Aquí se incluyen los claustros, las reuniones de evaluación y otro tipo de reunión de organización del centro.
- Otras

Bien, pues estas son en grandes rasgos las tareas del profesor, así que si un profesor tiene un total de 18 horas lectivas semanales, más 3 no lectivas, más las de prepararse clases, más las correcciones, más las tutorías, más las reuniones, más los cursos que se supone que tiene que hacer un profesor para poder concursar, formarse y poder responder a la realidad actual de la sociedad y del aula, resulta que el querido profesor que da clase en el aula tiene trabajo. Por cierto, que nos queda decir que 1 hora de clase de Secundaria y Bachillerato está valorada por niveles europeos en un equivalente a 2 ó 3 horas de trabajo de oficina, ya que tienes que estar atento a unos 30 alumnos/as, hacer silencio en las clases, hacerles trabajar, explicarlo la lección de 5 veces diferente porque cada uno lo entiende a su manera, etc.
Bueno, que se sepa que no me estoy quejando, que a mí esto me gusta y que se agradece tener un trabajo en el que uno se mueve, interactúa con los demás y en el que cada día hay algo nuevo, pero eso sí, creo yo que después de un tiempo hacen falta unas vacaciones, ¿o no?*

* Más de uno de la empresa privada me dirá que él o ella curra más, que su horario es partido y que se tira todo el día en la oficina; bien, no se lo niego, pero le respondo que su horario se debe a exigencias del cliente, para darle un buen servicio. Pues bien, a nosotros nos ocurre lo mismo, nos debemos al cliente, y en este caso la labor de nuestra tarea es para los alumnos/as y por tanto nos adaptamos a sus necesidades, y como quieren 2 semanas de vacaciones en navidades, 1 semana blanca en febrero o marzo, 1 semana en Semana Santa, y unos 2 meses de vacaciones de verano, a nosotros no nos queda más remedio que adaptarnos a sus necesidades para satisfacer sus inquietudes.
Todo por una escuela integradora y adaptada al alumnado...
Yo creo que tenemos unas vacaciones merecidas...

martes, 4 de noviembre de 2008

Tras la oscuridad viene la luz

Efectivamente, tras haber visto como el fin de semana era uno de esos pasados por agua en los que no se podía salir a la calle más que para aprovisionarte para no volver a salir en unos días, y tras ver cómo el dicho malagueño de que no hay sábado sin sol ni mozita sin amor se quedó para mejores tiempos, llegó el domingo, como muchos afirmarían, hasta salvador, que trajo la luz e hizo una mañana de idilio. Por el paseo marítimo de Málaga se veía el sol a lo lejos, que lo iluminaba todo y que era el jefe de orquesta de un festival de colores. El azul del cielo, el azul brillante del mar, las casas de colores que dejaban de ser grises, la arena que volvía a lucir amarilla como en una plaza de toros, la gente por la calle dando el paseo que se le había prohibido en los días anteriores, los niños corriendo y el mar poniendo la música suave de fondo. Azul, amarillo, rojo, verde, sonrisas y alegrías, gente a raudales, la tranquilidadd de un domingo...todo un encaje de colores que mezclados unos por aquí, otros por allá, y otros tantos por todos los lados, hacían en conjunto un lienzo con perspectiva cruzada, mezclada, sin una única, que hacían de todo ello el más vivo retrato, en el paseo de Pablo Ruiz Picasso, de uno de sus cuadros.

Un lunes con los deberes hechos

Y tras este domingo de luces y colores llegó el lunes, un lunes tranquilo, sin agobios, con el saber que se han hecho los deberes, que hacía de la tarde del lunes una de esas sin preocupaciones y sin tareas, una tarde completa y enterita para uno mismo, para hacer lo que se quisiera.
Leer sin tener nada que hacer un lunes por la tarde como si fuera un domingo matutino, salir a dar un paseo al centro por estar aburrido de leer y ver cómo poco a poco comienzas a conocer y a entender una parte de la ciudad. Como te dices "por esta calle ya he pasado", "no, por ésta no, que no tiene nada bueno", "ahora me paro aquí, que es un buen sitio para descansar y ver pasar el tiempo". Ser capaz poco a poco de ver cómo te sientes a gusto y sabes sacar el buen provecho a lo que se tiene. Un paseo de lunes por la tarde cualquiera, para ir a comprar en una papelería una carpeta y encontrarte de pronto con el regalo de un paseo que te descubre callejuelas, comercios interesantes, gente extravagante, un anochecer tempranero y unas plazas donde confluye la gente del lugar, y donde tú también has ido a parar. Un paseo, un camino en el que todo lo que ha salido al paso, hasta el momento, ha sido positivo.

sábado, 1 de noviembre de 2008

No hay sábado sin sol...

No hay sábado sin sol ni mozita sin amor (o sin novio, o algo así). Eso es lo que cuenta un dicho popular de Málaga, la ciudad de los boquerones, aunque a decir verdad, uno escucha eso un fin de semana como éste y se echa a reir. Resulta que desde este viernes no ha parado de llover, viernes y sábado, y quién sabe si también el domingo...
Es más, desde que llegué ha llovido un ratillo. Si llegué aquí un lunes por la tarde, el martes cayó la tormenta del año, la semana siguiente llovió otro día, y este fin de semana ha sido de agua constante. El guadalmedina, el río de la ciudad, que más bien es un arroyo (de la Vega) por su caudal, ha vuelto a tener agua por unas horas. Eso sí, ahora se ha ido.
Fijaos bien si ha llovido que resulta que el edificio de enfrente a donde estoy se ha encharcado de tal manera que con las goteras pertinentes ha habido una filtración que ha hecho que el transformador de la manzana de pisos ardiera. Se fue la luz mientras veía perder a Rafa Nadal y el viernes tarde y noche de los muertos se convirtió en un día sin luz. Y sin agua, porque resulta que sin luz no funcionan los motores y tampoco hay agua. Ya ves, Málaga sin sol y sin luz. De verdad que me da que sospechar que la ciudad llora porque he llegado, ¿tanto mal la causo?

Málaga, Málaga... La verdad es que tenía muchas ganas de conocer la ciudad, de las ciudades de Andalucía era una de las que quería ver prontito. Y ya estoy aquí, y os cuento un poco.
Málaga es una ciudad fundada tiempo ha, no me preguntéis bien cuando, pero yo creo que remotamente por la época fenicia, griega o por ahí. Habrá que buscar en wikipedia... Espera... Fenicios!
Bien, pues fundada por los fenicios, esto tiene poco de restos antiguos. Los restos más antiguos que tiene, y casi los únicos junto con la catedral, son los restos árabes que se sitúan a lo alto de una colina. Ahí están el Gibralfaro y la Alcazaba, curiosos de ver aunque sólo tiene piedras y ninguna sala espectacular, más imponente desde abajo que desde fuera. Resulta que no se han conservado nunca demasiado, y es ahora cuando les hacen más caso al tema. Descansa a sus pies un anfiteatro que me imagino que será ya romano. De ahí, si queremos ver algo clásico y monumental nos tenemos que ir a la catedral, llamada la manquita, porque sólo tiene una torre al quedarse sin construir la otra por falta de presupuesto.

Y de clásico monumental, más o menos se acabó. Tenemos para ver, eso sí, otras cosas, como la plaza de Toros, la Plaza de la Merced, la casa natal de Picasso, el museo Picasso, y alguna que otra callejuela, plaza, teatro y parque. Bueno, parques... No he visto una ciudad con menos parques en mi vida. Aquí tienen uno cerca del mar pero que no es gran cosa, y ya te tienes que ir a las afueras si quieres ver algo verde. Aquí predominan las callejuelas que suben y bajan y que medio se caen, por lo menos por el barrio en el que ando, pero bueno, eso tiene su encanto, a mí me gusta. Y bueno, luego tiene su archiconocida calle principal calcada de la calle Preciados, que se hace llamar la calle Larios. A mí cuando me lo dijeron por primera vez pensaba que era la calle de los cubatas. Supongo que no sería el único en pensar cosas por el estilo...
Málaga y su centro es chiquitito, te puedes dar un paseo por éste y conocértelo en una tarde larga y sin ningún problema te puedes marchar contento de haberlo visto todo, o casi... porque como te vayas de Málaga sin ver a su equipo de fútbol este año serás un raro. El Málaga Club de Fútbol, que está en puestos altos esta temporada se supone que juega hoy contra el Barça, aquí la locura está desatada y la gente está alegre de ver como el equipo de su ciudad recibe a uno de los grandes. Eso sí, el Málaga será bueno en Liga porque en la Copa... Resulta que mi tío consiguió un par de entradas para ver el partido de Copa de este pasado miércoles contra el Mallorca, y pahí que fuimos. Un partido un tanto soso en un estadio bien majete con empate a uno que lo deja todo para dentro de dos semanas. Pero, ¡eh! ¡La sensación de ver un partido en directo fue grandiosa!
Y ya para acabar, uno de los encantos de esta ciudad es la playa, que aunque no sea una maravilla, sí que da un cierto atractivo con su paseo marítimo lleno de gente haciendo deporte, y con el mar siempre recordando que el mundo es una pequeña isla, because wherever you may stand, the land is just a little island surrounded by an endless sea.. (*)

En fin, esto es Málaga ciudad, no es bella en especial pero todo el mundo lo dice, eso sí, este lugar parece que marca a sus visitantes y habitantes por su gente. De esto, dadme tiempo para ir contando.

(*) quote stolen from Truman

viernes, 31 de octubre de 2008

Sín Tesis

Y por estas fechas se supone que ya ha llegado a vuestras manos la dirección del blog.
Poco a poco esto se irá convirtiendo en el lienzo donde se expresen más o menos las sensaciones del sur, por el momento de la ciudad de Picasso. Veremos si esto sale cubista o no... De momento estaréis conmigo en que sí que saldrá algo descolocado, un poco de allí, otro de allá y sin perspectiva única, todo roto, para poder ofrecer una visión desgarrada de la mía realidad con el mundo.

Bien, bien, noticias hay muchas que contar desde el último post. Iremos contando lo que acontece, y si se puede por medio de pequeñas entradas en el blog, para que la gente no se me aburra, lo cual empieza a ser costumbre en mí...

Weno, hago una pequeña síntesis de lo acontecido y de lo que se reflejará en el blog en entradas próximas. A ver...
- he visitado Málaga city para conocerla y no tenerme que perder que demasíao perdío estoy ya
- he viajado ya un poco visitando Ronda y Mijas
- he tenido mi primer Claustro en el Centro, con comida con los compañeros del tajo ya de paso. La verdad es que ningún momento de la tarde tuvo desperdicio, ya os contaré...
- he dado clases y he hecho mis primeros exámenes a la clase, esto tiene menos desperdicio todavía. En fin...
- he hecho mis primeros Sudokus (wuauuu)
- he visto al Málaga Club de Fútbol
- he visto el agua y las tormentas en Málaga
- y alguna cosilla curiosa en el aula.

Esto y lo que surja, irá rellenando el blog en los próximos días y semanas. Espero hacerlo interesante como para que algún alma lo lea.

Pues eso, que ahí ha aparecido ya la Sín Tesis de mis casi tres primeras semanas.

Osss!!

domingo, 26 de octubre de 2008

Aterrizando en la ciudad de la cárcel

Atizando con la tiza UnCut

Primeros Pasos

Bienvenidos a todos/as:

En este blog se irán publicando las historias y periplecias acontecidas a un licenciado en Matemáticas (que no por ello matemático, ya distiguiremos una cosa de la otra más adelante) en el mundo de la enseñanza. Como bien dice el título del post, éstos son los primeros pasos, y los primeros descalabros, que me acontecen en el mundo de la tiza y la pizarra. Hice bien mis cameos un par de meses en el 2007 en un centro privado, pero éstos son los primeros pasos en la enseñanza pública, que como mínimo durarán dos cursos académicos empezando en este mes de octubre de 2008.

Bien, como decía, tras un par de meses en la privada, y unos ocho meses en la empresa privada como programador, comienza la gran andadura. Leamos pues las penas y alegrías de un románticos de la enseñanza que descubre poco a poco si estaba enamorado más de una idea que de una realidad.