"Is is always the sun shining here?"
"Oh, not at all! Only when it's not burning..."
- from Asterix en La Costa del Sol
Un día soleado en la costa, bueno, perdón, disculpen; no en cualquier costa, comienzo de nuevo: un día soleado en la Costa del Sol. Describo:
un sol que te despierta, una manga larga que sobra en noviembre, un mar que ciega con el reflejo del sol, un color azul límpido y transparente, unas casas blancas que piden a gritos una sombra, un cielo azul como el verano, una paella en la playa de Chanquete para ver que no está muerto, que ahí está su playa, su gente, su color, su paz, su tranquilidad, su barca... todo dice que Chanquete no ha muerto y que s

eguimos queriendo tener un verano azul en el que volvamos a vivir con ilusión aquellos días de disfrute, en el que descubríamos la vida...
Aquí en Andazulía se descubre la vida, se descubre la tranquilidad que robó un día la gran ciudad del centro, se descubre que el pescaito frito no es sólo para el verano, que el verano no acaba a finales de agosto, se descubren cosas que no lograbas ver antes.
Bien, cuento la película:

Un domingo en Nerja. Ubicación: el este de Málaga, pero Málaga, se nota que esto no es Granada, es Málaga, para mal y para bien, el penúltimo pueblo de la costa hasta llegar a Granada.
Nerja, el pueblo de la
cueva encantada, una cueva grandiosa, extraña, alta como ella sola, con la estalactita más alta del mundo que en realidad es una columna que sirve de apoyo para toda una sala de unos 30-40 metros de altura.
Una cueva que guarda en su interior tanto tesoro como lo que se ve en el exterior, en el pueblo mismo.
No hace falta mucho para que te enamore, un par de playas bastante vírgenes, unos montes de fondo de escenario, un agua cristalina como pensaba que sólo existía en El caribe, un centro de pueblo pequeño que recuerda sus orígenes pesqueros, una y dos casas blancas, y tres y cuatro, hasta el infinito puesto que este tesoro no podía quedar escondido mucho tiempo y ha sido invadido por las inmobiliarias. A pesar de eso, su corazón, su centro, se mantiene puro. Por éste caminas a lo largo de su paseo marítimo hasta llegar al mirador, a su Puerta de Europa particular, nombrada así por Alfonso XII.
Un día de noviembre en el que pisé la playa en un día soleado, azul como el ya comentado verano, ¡pero no me canso de repetirlo! Una carrera por la playa, la gente tomando el sol, una paella en el chiringuito de la playa, perdón, en El Chiringuito de la playa; y es que lleva más de 20 años abierto y llevado por el mismo dueño, que salió en la serie, que ha hecho del plato de paella la reina del lugar, que hace que vengan y vengan turistas y que no por ello deje de ser original y agradable, que te deja repetir hasta que tu estómago explote sin pagar ni un duro más, que hace sus paellas con leña, que da de comer gratis a los que no tienen dinero, que da trabajo a varios inmigrantes... ¿se puede decir más? ¡Ah, sí! ¡Qué la cerveza estaba de muerte!
Una comida tras la cual se abre la puerta de Europa, donde uno se queda parado ante ésta. Ya sé por qué esto es la tierra prometida para muchos, un auténtico paraíso. Simple, sólo el mar y un paseo tranquilito, con sus montañitas, ¡pero qué tranquilidad!
Y ante tanto gusto a uno no le queda más que volver, volver por la costa y ver cómo la carretera parece que piensa lo mismo que tú, yo del mar y del sol no me alejo, y ves cómo el coche se agarra a las curvas que hace la costa, carretera y mar, los dos juntitos, los tres sabemos quién marca el ritmo.
Si alguna vez fue Guns N' Roses mi grupo favorito, y si su canción November Rain hizo que pasara momentos íntimos en un otoño lluvioso, creo que si hubiera vivido antes mi vida aquí no hubiera entendido eso. November rain is so far from La Costa del Sol... Nunca entendí hasta ahora un dicho inglés muy famoso, creía que se debía solo a que venían a España en verano, a lugares como Las Baleares o Levante, pero ahora entiendo el dicho the rain in Spain stays in the plane. La verdad, no hace falta irse tan lejos para disfrutar de El Caribe y disfrutar de la camiseta de manga corta durante todo el día en un November sin Rain que alarga el tan maravilloso Verano Azul.