martes, 4 de noviembre de 2008

Tras la oscuridad viene la luz

Efectivamente, tras haber visto como el fin de semana era uno de esos pasados por agua en los que no se podía salir a la calle más que para aprovisionarte para no volver a salir en unos días, y tras ver cómo el dicho malagueño de que no hay sábado sin sol ni mozita sin amor se quedó para mejores tiempos, llegó el domingo, como muchos afirmarían, hasta salvador, que trajo la luz e hizo una mañana de idilio. Por el paseo marítimo de Málaga se veía el sol a lo lejos, que lo iluminaba todo y que era el jefe de orquesta de un festival de colores. El azul del cielo, el azul brillante del mar, las casas de colores que dejaban de ser grises, la arena que volvía a lucir amarilla como en una plaza de toros, la gente por la calle dando el paseo que se le había prohibido en los días anteriores, los niños corriendo y el mar poniendo la música suave de fondo. Azul, amarillo, rojo, verde, sonrisas y alegrías, gente a raudales, la tranquilidadd de un domingo...todo un encaje de colores que mezclados unos por aquí, otros por allá, y otros tantos por todos los lados, hacían en conjunto un lienzo con perspectiva cruzada, mezclada, sin una única, que hacían de todo ello el más vivo retrato, en el paseo de Pablo Ruiz Picasso, de uno de sus cuadros.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Qué bueno eres, profe! Tus pavos no saben lo que tienen delante.
Habrá que demostrárselo.

Sííí, ¡tírales la tiza!

Yiyi dijo...

Muchas gracias, muchas gracias. Me sonrojo!!
xDD

De momento creo que voy a comenzar una colecta de firmas para ver si les puedo tirar la tiza...