martes, 3 de marzo de 2009

Dame la mano y vayamos a los refugios

Al llegar a Almería en autobús este sábado pasado tenía ganas de ir al servicio. Estaba cerrado por limpieza y se indicaba el más próximo. El anciano que venía detrás mía no sabía bien dónde quedaba y le dije que me siguiera, en esto que comienza a hablar conmigo, un hombre bien simpático de edad bien avanzada. Y en el camino, el hombre se agarra a mi brazo hasta llegar al servicio, donde por suerte, me suelta el brazo... Entonces acabo antes que él y me voy a marchar, pero el hombre es mantiene buenos reflejos mentales y logra soltarme un chascarrillo mientras él acaba de orinar. Y al acabar nos vamos juntos hasta la salida de la estación charlando de nuevo. Ya en la misma salida de la estación el hombre me da conversación por un par de minutos más y pasa de agarrarme el brazo a tomarme la mano mientras que habla y no para de hacerme elogios. Que nadie piense mal, era un hombre de 80 años que le gustaba sentir a las personas mientras que habla. A mí lo que me gustaría sentir es más bien saber porqué no se lavó las manos antes de agarrarme la mía... xDD


Y una vez hecho esto tocaba caminar solo.


Paseé por el Centro de Almería, pero ya se me queda chico. Quizás tendría alguna zona que ver de interés pero no es recomendada para turistas, desde lejos se ve que son zonas un tanto deprimidas, y sí, son de interés, puesto que están situadas en el antiguo barrio del Aljibe, el barrio antiguo árabe. Pero mejor ir un día sin cartera por ahí cuando no se conoce.

Mas esto no tiene mayor importancia, tuve la suerte de poder visitar los refugios de la Guerra Civil. Normalmente hay que reservar, pero si esperas hasta el último minuto en la entrada puedes entrar en lugar de alguien que hubiera reservado pero que no vaya. Y así fue.


Una visita por los refugios en el mismo Centro de Almería, unos refugios con capacidad para unas 34.000 personas para cuando la población era de 50.000. Para el resto de personas había otras alternativas igualmente válidas.

Estos refugios tienen múltiples puntos de acceso, tienen un recorrido con visita guiada y se mantienen prácticamente en su totalidad como en la época. Podría detallarlos con más precisión pero creo que en la Web y con algunas fotos podéis haceros una mejor idea.





Ahora bien, lo gracioso del final es que en el recorrido proyectan vídeos narrativos de dibujos recreando una posible historia que ocurriese en los refugios. En éstos aparecía un abuelo y su nieto y la forma de afrontar los bombardeos. Lo curioso es que la visita se acaba con un vídeo en el que el abuelo y el nieto salen a ver el mar cogidos de la mano...


3 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajaja

que bueno!! hay ciertos paralelismos entre tus historias....como busca la noticia este chico!!

no sabía de la existencia de los refugios en almería (y he estado) asi que además de divertido el post es educativo hoy.

sigue cuidandote.

Anónimo dijo...

Ternuras vocacionales...

Yiyi dijo...

Me gusta eso de "el post es educativo HOY"
Cáspitas, que mi blog habla mucho de la educación xDD