Me imagino que si vais viendo los telenoticias lo sabréis, pero he de contároslo. Aquí hace un puto viento que te cagas.
Sí, sí, tal cual lo leéis.
Desde que he llegado aquí se levanta un viento de los buenos cada dos por tres. Tan fuerte es el viento que he de confesar que no había visto un viento así en mi vida. Y lo peor de todo es que ocurre a menudo.
Con este tiempo no se puede salir a hacer deporte al aire libre, pero aún así salgo de vez en cuando, porque de lo contrario no haría nada. Pero me da la sensación de que ya no voy a poder hacer mucho deporte cuando haga viento, y esto es así porque cuando hace viento ni la ducha funciona. Y lo peor es que es verdad. El viento hace que la llama del calentador no dure un segundo, y entonces, el calentador hace las veces de caja inservible, y la ducha tiene que ser a la antigua usanza: calentando una olla en el fuego.
Va en serio.
Eso es el viento, y ahora va otra cosa más seria.
En el otro Centro donde estuve, en un colegio de la localidad hubo un maestro de Primaria acusado de “tocamientos”. Bien, ahora, en otro colegio de la localidad donde estoy resulta que hay otro maestro de Colegio acusado de “decir a los niños que si le hacían masajes en las piernas no les ponía tarea”, y por lo visto lo hacía. En fin.
Está claro que hay que tener mucho cuidado con este tema. En estos casos parece que son ciertas las historias, pero aún así, mientras que se demuestra o no, el docente está enterrado. Y lo peor es que si te topas con gente con malicia, algún caso falso se puede dar. Por eso, cada vez que me quedo en el aula con pocos alumnos/as por razones diversas: final de un examen, preguntas de lo explicado, etc. Hay que tomar precauciones como dejar la puerta abierta, no dejar que se queden dos o menos alumnos/as solos, especialmente si son chicas, intentar resolver las dudas en la biblioteca del instituto o en otras salas frecuentadas, etc. Hay que tener tal precaución que se llega hasta el punto (por lo menos es mi caso) de no poner tan siquiera la mano en el hombro a ningún alumno.
Mucho ojo.
jueves, 12 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

3 comentarios:
Tranquilo, que ya caerás ^_^
Me acuerdo de aquella chica que se sentaba en primera fila y a la que no podías mirar que se te iban los ojos al escote xDDDDD
La verdad es que, para alguno que yo me sé, estás viviendo una fantasía erótica diaria. Good on ya!
Pero vosotros ¿no tenéis la típicas puertas con ventanita redonda? En el insti donde está la eoi todas las aulas la tienen. Es imposible hacer algo no visible.
Algún día seguro que nos permitiremos grabar las sesiones.
¡Muy bién! Así se revelarán las chapuzas y los deslices.
Aquí no hay ventanas redonditas ni ná de ná. Es más, de los tres sitios onde he estao, en ninguno había. Eso que lleváis vosotros es muy progre.
Truman, estás enfermo
xDD
Publicar un comentario